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Capítulo 7 · 5 min de lectura

El contrato

Qué firmás, qué significa cada cláusula y tus derechos.

La naturaleza del contrato

El contrato de self-storage es un contrato de alquiler de espacio, no de custodia. Esto es importante: el operador NO es responsable de lo que guardás. Solo te alquila el espacio. Por eso el seguro es clave.

Cláusulas que SÍ o SÍ tenés que leer

  1. Plazo y preaviso: generalmente mes a mes, con preaviso de 30 días.
  2. Aumento de precios: el operador debe avisar con anticipación (mínimo 30 días). Si no te conviene, te vas.
  3. Seguro: ¿es obligatorio o lo podés contratar aparte?
  4. Lien (gravamen): si dejás de pagar, el operador puede subastar el contenido. Hay un proceso largo previo.
  5. Acceso del operador: en circunstancias normales NO. En mora extrema, emergencia o orden judicial, sí.
  6. Artículos prohibidos: verificá qué NO podés guardar (ver capítulo 8).
  7. Subarriendo: en general no permitido. Si querés que otra persona acceda, hay que autorizarla formalmente.

¿Qué pasa si no pago?

El proceso tiene varias etapas:

  1. Te contactan para regularizar.
  2. Te bloquean el acceso a la unidad.
  3. Te envían notificación formal.
  4. Hay un período de espera (varía según legislación).
  5. Recién entonces pueden subastar el contenido.

⚠️ Si vas a tener problemas para pagar

Avisá inmediatamente al operador. La mayoría prefiere negociar un plan de pago antes que iniciar el proceso de mora.